La mecánica hace que se repita la pesadilla de Marco Lorenzo y Néstor Gómez

La pareja tinerfeña sufrió en el Rallye Villa de Granadilla la misma avería de hace unas semanas en el Rallye Norte. Como en aquella ocasión, los del Mitsubishi Lancer Evo IX no pudieron pasar de la segunda prueba especial de esta cita puntuable para el certamen tinerfeño.

A pesar de haber realizado todo lo posible, Marco Lorenzo y Néstor Gómez siguen negados en esta primera parte de la temporada 2018. Los abandonos que se produjeron en el Rallysprint de Atogo y en el Rallye Norte parecían ser parte del pasado después del meticuloso trabajo del equipo ML Racing. Pero de nuevo, la mecánica ha sido protagonista.

En la segunda prueba especial de la edición número 27 del Rallye Villa de Granadilla, la misma avería de hace unas semanas en el Rallye Norte se repetía y les dejaba en la cuneta. Los de Siam Park, Mesón Castellano, Playa de Las Américas – Arona Tenerife Sur, Coral Hotels, Dialprix, Tamarán, Spacio10, TAZ, El Duque Aparthotel, Fred Olsen, Acuario Poema del Mar y Fundación Loro Parque, recorrían apenas unos pocos metros de un tramo al que habían llegado pujando por sus habituales posiciones de podio.

"Habíamos probado el coche varias veces durante esta semana y todo había ido bien, al igual que en el primer tramo de hoy", la especial de ‘Atogo’ en la que habían sido cuartos muy cerca del cajón. "En la salida de ‘Frontón-Martela’ se volvió a quedar en segunda velocidad y ahí se acabó todo, ya que decidimos parar para que la avería no pasase a mayores", precisamente en una prueba en la que habían sido terceros en las dos ediciones precedentes.

"Es una pena lo que no estás pasando, porque realmente en estos dos últimos rallyes ha sido una cosa mínima, simplemente se queda el cambio trabado", lamentaba el piloto de Arona.

Optimista, y de la opinión de que nunca se debe arrojar la toalla, Marco Lorenzo y Néstor Gómez miran al futuro sin preocupación. Es cuestión de tiempo volver a la senda de los buenos resultados y a esa impresionante fiabilidad de la que siempre hizo gala el Mitsubishi Lancer Evo IX de ML Racing.