
El Anadona logró un triunfo muy necesario al imponerse por 2-1 a la UD Hermigua en El Médano, un resultado que corta su mala dinámica y le permite tomar aire tras varias jornadas sin sumar. El conjunto gomero, por su parte, encadena su tercera derrota consecutiva y cae a puestos de descenso, reflejo de un momento complicado en el tramo decisivo de la temporada.
El partido comenzó de la mejor manera posible para el Anadona, que salió muy enchufado y encontró el 1-0 prácticamente en su primera llegada. En una acción combinada desde atrás, el balón llegó a la derecha y Samba Sagar conectó un potente disparo cruzado que superó al portero visitante cuando apenas se había cumplido el primer minuto de juego. El tanto dio confianza a los locales, que mantuvieron un ritmo alto y una intensidad superior a la de su rival durante buena parte del primer tiempo.
El Hermigua intentó asentarse con el paso de los minutos, pero el Anadona seguía llegando con claridad. Antes del descanso, una gran acción individual de Marcos Bello, marchándose de varios rivales, terminó con una definición ajustada para firmar el 2-0 en el minuto 25, un gol que premiaba la ambición del conjunto local y castigaba la falta de intensidad del Hermigua en esa fase del encuentro.
El tramo final de la primera parte fue el mejor del equipo visitante, que empezó a mover mejor la pelota y a imponer más ritmo. Durante unos quince minutos, el Hermigua encerró al Anadona, que tuvo que defenderse prácticamente colgado del larguero para mantener la ventaja antes del descanso.
Tras el paso por vestuarios, el Anadona salió con la idea clara de no cometer errores y proteger el marcador, pero la segunda parte se volvió más trabada, con muchas interrupciones, faltas y tarjetas que frenaron el ritmo del juego. El Hermigua, obligado por el resultado, adelantó líneas y buscó el gol que lo metiera en el partido.
El premio visitante llegó en el minuto 76, cuando Antonio José Brito aprovechó una acción embarullada en el área tras varios rechaces para conectar un disparo cruzado que supuso el 2-1. El tanto dio vida al Hermigua, que apretó en los minutos finales, aunque sin generar ocasiones realmente claras más allá de disparos lejanos y acciones que no llegaron a concretarse en remates peligrosos.
El Anadona, pese a su juventud —acabó el encuentro con varios jugadores de primer y segundo año y dos juveniles en el campo—, mostró oficio y madurez para aguantar el empuje rival y gestionar los momentos de sufrimiento. Incluso dispuso de tres contras muy claras para sentenciar el partido, aunque no logró transformarlas.
El 2-1 final premia el esfuerzo y la seriedad del conjunto del Médano, que necesitaba una victoria así para recuperar confianza tras muchos partidos decididos por pequeños detalles. El Hermigua, en cambio, deberá reaccionar cuanto antes para no complicarse aún más en una zona baja que se aprieta jornada a jornada.


