
La UD Icodense y la UD Realejos firmaron un empate sin goles en El Molino, en un partido muy disputado, de ritmo contenido y con escasas ocasiones, propio de dos equipos llamados a pelear por la zona alta de la clasificación. El punto deja al Realejos en la quinta posición con nueve puntos, mientras que el Icodense se sitúa décimo con seis.
El encuentro comenzó con mucha igualdad y respeto mutuo. Ambos conjuntos se conocen bien tras enfrentarse en pretemporada, y ese conocimiento se reflejó en un primer tiempo cerrado, con predominio del juego en el centro del campo y sin llegadas claras. El Realejos no dispuso de ocasiones en la primera mitad y el Icodense, aunque trató de progresar por bandas, tampoco logró generar peligro real. El partido avanzó sin sobresaltos y con numerosas interrupciones.
La segunda parte mantuvo el mismo guion, aunque el Realejos dispuso de la acción más clara del encuentro al inicio del segundo periodo. Una pérdida en la salida de balón del Icodense dejó al atacante visitante en una posición franca, pero su remate salió rozando el palo, en la que fue la oportunidad más evidente del partido. El Icodense, pese a mejorar en algunos tramos, tampoco consiguió transformar sus aproximaciones en ocasiones de verdadero peligro.
El duelo se endureció con el paso de los minutos y el acta reflejó un elevado número de tarjetas en ambos equipos, muestra de la tensión competitiva y del esfuerzo por controlar un partido donde cualquier detalle podía decidir. Ninguno de los dos conjuntos quiso asumir riesgos excesivos y el marcador terminó por congelarse en un 0‑0 que, por lo visto sobre el césped, se ajusta a lo ocurrido.
El Icodense suma un punto valioso en un campo donde el Realejos acostumbra a competir bien, mientras que el conjunto realejero mantiene su buena línea defensiva y continúa en la zona alta. Un partido de máxima disputa, pocas ocasiones y mucha concentración, que deja todo abierto para la próxima jornada.


