Fútbol base, infantil, de iniciación, formativo

Niños jugando

El Fútbol Base es el aquel que se practica entre jóvenes antes de llegar a la categoría absoluta. El fútbol infantil, guiándonos por el vocablo “infancia”, podríamos denominarlo como el que se desarrolla desde el nacimiento hasta el inicio de la pubertad.

Adentrándonos en la definición de Escuela de Fútbol Base, podemos denominarla como una especial organización de la participación de los jóvenes futbolistas, que trata, con progresión metodológica, el logro de los objetivos físicos/técnicos/tácticos/psicológicos, pero respetando y favoreciendo el natural proceso evolutivo.

La Federación Española de Fútbol plantea como objetivos en su Escuela los siguientes:

  1. Un proceso evolutivo, armónico y racional en el niño (a partir de ahora, al mencionar al niño nos referiremos a ambos sexos ).
  2. Una metódica educación física y social.
  3. Una progresiva preparación deportiva

Pero en las definiciones anteriores echamos de menos una palabra clave, DISFRUTAR.

En el fútbol base, infantil, de iniciación, de formación, el objetivo fundamental debe ser que el niño disfrute. Que lo haga entrenando, compitiendo, jugando, relacionándose con los amigos, charlando con las familias en el trayecto al campo, en la alegría de la victoria, en la tristeza de la derrota. El niño disfrutará cuando le recordamos que lo importante es pasarlo bien, esforzarse, darlo todo. Cuando lo apoyamos desde la grada respetando al equipo contrario y al árbitro. Cuando reforzamos su actuación al finalizar el partido, lo haya hecho bien o mal e independientemente del resultado conseguido. Cuando comprueba que todos los componentes del equipo son importantes, que el cuerpo técnico procura que jueguen todos la misma cantidad de minutos, que los trata a todos por igual, que los corrige de manera positiva, que existe respeto mutuo en la relación con éste, con los compañeros, con las familias y con todos los integrantes de la comunidad deportiva.

Debemos hacer hincapié también en la palabra EQUIPO. Este debe estar formado por los niños, cuerpo técnico, familias, directivos, aficionados. Un grupo de personas que van a estar conviviendo durante aproximadamente 10 meses con el mismo objetivo: “Disfrutar”. Pero no sólo jugando al fútbol, sino también relacionándonos, celebrando fiestas, cumpleaños, ocupándonos de los estudios de los niños.

Otra cuestión fundamental es la de trabajar los VALORES, reforzando el tratamiento que le dan las familias en casa, los maestros y los profesores en el colegio o instituto. En los entrenamientos y partidos trabajamos aspectos tan importantes como el sacrificio, la voluntad, la colaboración, el trabajo en equipo, las emociones, el respeto a las personas y a las normas de juego, la deportividad, el juego limpio.

Patricia Ramírez, Psicóloga deportiva, en su artículo “Empieza la liga, empiezan las emociones”, escribe, entre otras cosas: “Ningún jugador quiere perder, nadie quiere hacer mal su trabajo, pero no siempre las cosas salen como uno desea. Juega el rival, la suerte, el árbitro, las individualidades, el equipo, la estrategia, las condiciones climáticas, los problemas personales de cada uno de ellos… un sinfín de factores. Tener todas las variables que intervienen bajo control es imposible, y coordinar cada una de ellas para conseguir la máxima eficacia, es una tarea bastante compleja. A lo largo de esta temporada os harán falta valores como el respeto, no solo entre jugadores, entrenadores y demás personal, sino de los aficionados hacia su equipo. Necesitaréis sacrifico, trabajo, constancia y perseverancia, que os ayuden a luchar por los objetivos. Paciencia, porque los proyectos no siempre se materializan cuando a uno le gustaría, a veces se necesita tiempo para coger confianza, para que el grupo se cohesione y suene la música como al director de orquesta le gustaría. Y un poquito de suerte, o por lo menos, que quien disponga de ella, la reparta de forma justa”.

El último eslabón de la cadena, y no por ello menos importante, es el de los ESTUDIOS. Evidentemente que, primero en el entorno familiar y luego en el del equipo, y desde los primeros años de su existencia, debemos poner en valor en el niño que lo primordial en su desarrollo es la enseñanza obligatoria, por supuesto incluso antes que el fútbol. La práctica del balompié debe ser considerada como un hobby y la mayor parte del tiempo en la planificación semanal debe ser dedicada a las tareas escolares. Es recomendable la elaboración, por parte de cada niño, de un horario de tarde en el que se organicen las actividades a llevar cabo de lunes a viernes y en el que se debe recoger el tiempo de estudio, de actividades extraescolares, de entrenamientos y de juegos. En el apartado de juegos nos referimos al juego libre, en la calle, con los amigos, pero debería estar incluida y controlada también la utilización de la tecnología digital o videojuegos, con un límite de tiempo diario que podría ser aumentado durante el fin de semana.

En definitiva, se trata de que el niño lo pase bien, que se divierta, que goce, que disfrute. Si así sucede, también lo hará el cuerpo técnico, los árbitros, las familias, los directivos, los aficionados. Y todo ello nos conducirá al ÉXITO. «Éxito es el estado de paz y serenidad interior alcanzado como consecuencia de la satisfacción de saber que has hecho todo lo que estaba en tu mano para lograr el máximo de lo que eres capaz».

 

AUTOR: Tomás Armas Armas (Maestro especialista en Educación Física. Entrenador Nacional-Nivel 3 de Fútbol. Técnico Deportivo Superior en Fútbol. Entrenador del Infantil Preferente del CD Becerril).