
El fútbol tinerfeño tiene este fin de semana una cita marcada en rojo. El Atlético Unión Güímar afronta este domingo en el Municipal de Tasagaya uno de los partidos más importantes de su historia reciente, con el objetivo de remontar el 1-0 encajado en la ida ante la AD Sporting Hortaleza y lograr el pase a la primera ronda de la Copa del Rey.
El conjunto dirigido por Aythamy Díaz llega a la vuelta de la eliminatoria previa nacional con la firme convicción de que la eliminatoria sigue completamente abierta. La desventaja es mínima y el apoyo de la afición puede convertirse en un factor decisivo para que el representante tinerfeño dé un paso más en una aventura que ya es histórica para el club.
La participación del Atlético Unión Güímar en esta fase nacional ha provocado incluso el aplazamiento de varios encuentros de la competición liguera para que el equipo pudiera preparar la eliminatoria con las máximas garantías.
El premio es enorme. El vencedor de esta ronda accederá a la primera eliminatoria oficial de la Copa del Rey, donde se enfrentaría a un conjunto de Primera División en una cita que situaría al club güimarero en el foco del fútbol nacional.
Por eso, más allá de colores y rivalidades locales, el encuentro trasciende al propio Atlético Unión Güímar. Se trata de una oportunidad para que el fútbol tinerfeño siga ganando visibilidad en una de las competiciones más apasionantes del calendario nacional.
Tasagaya debe presentar su mejor ambiente. El equipo necesita un gol para igualar la eliminatoria y cuenta con noventa minutos por delante para darle la vuelta a la situación. En partidos de este calibre, la diferencia muchas veces la marcan los detalles, y también el empuje de una grada que cree en la remontada.
Este domingo, el Atlético Unión Güímar no solo se juega un pase de ronda. Se juega seguir soñando con escribir una de las páginas más importantes de su historia y llevar el nombre de Tenerife a la Copa del Rey.


