
La UD Chío comenzó la temporada con una victoria de mérito en el campo Dionisio González, donde logró remontar al CD Villamar en un partido intenso, incómodo y con fases muy diferenciadas. El conjunto aronero, que llegó a ponerse dos veces por delante, terminó cediendo ante la insistencia y el empuje del equipo visitante, que nunca perdió la cara al encuentro y acabó imponiéndose en el tramo final.
El Villamar golpeó primero en el 39’, aprovechando una acción que nació en un córner a favor del Chío. El conjunto visitante no logró finalizar la jugada y, en la transición posterior, el Villamar montó una contra en apenas dos pases. El balón llegó a Serigne Fall, que definió a placer para establecer el 1–0.
La respuesta del Chío fue inmediata. Solo cuatro minutos después, en el 43’, una falta lateral ejecutada por Pepo cayó en la zona de penalti, botó y llegó al segundo palo, donde Diego Martín apareció con determinación para cruzar el balón y firmar el 1–1. El empate rápido dio aire al conjunto visitante, que llegó al descanso con mejores sensaciones.
La segunda parte comenzó con otro golpe para el Chío. En el 51’, el Villamar volvió a adelantarse tras una acción que, nuevamente, nació en una falta lateral que el conjunto local no logró finalizar. En la transición defensiva, el balón llegó a Nico, que no pudo controlar con precisión, permitiendo que el delantero local Godswill robara la pelota, encarara a Giovanni y marcara el 2–1.
El Chío, lejos de venirse abajo, siguió buscando el empate con insistencia. En el 75’, una jugada elaborada dentro del área terminó con un pase hacia Hassan Salloub, que se giró con calidad y golpeó al palo largo para firmar un gol impecable que devolvía la igualdad: 2–2.
El conjunto visitante, que había ido de menos a más, culminó la remontada en el 81’. Tras una acción ofensiva que no logró definir en primera instancia, el Chío recuperó el balón y volvió a cargar el área. Oussama Bouyahya encaró, cambió el ritmo y fue derribado dentro del área, provocando un penalti claro. El propio Oussama ejecutó la pena máxima con un disparo fuerte y seguro, imposible para el guardameta, estableciendo el 2–3 definitivo.
El Villamar intentó reaccionar en los últimos minutos, pero el Chío gestionó bien la ventaja y cerró un triunfo trabajado en un partido incómodo, lleno de duelos y con un rival que apostó por un juego directo y muy físico. El conjunto visitante, que no tuvo la fluidez de otros días, supo competir, remontar y sacar adelante un encuentro que exigió carácter, orden y eficacia en los momentos decisivos.
FichaPartido villamar vs chio 26-27

